Arxivar per 2008-01-01

Buenos presagios – Terry Pratchett & Neil Gaiman

Alguna cosa millor per començar l’any 2 DPB (Després de Pons’s Blog) que amb Terry Pratchett?

Buenos Presagios?! Una altra vegada? si d’aquest llibre ja en vaig parlar! Però em vaig descuidar posar alguns fragments d’entremig del llibre.

Aquel reloj daba la hora de veinte capitales del mundo y una del Otro mundo, donde siempre era la misma hora: Demasiado Tarde.

En una escala de mover montañas movía por lo menos 0,5 alpes*.
* Seria interesante mencionar que la mayoria de los seres humanos no puden levantar, normalmente, más de 0.03 alpes (3 centialpes).

Veintisiete personas se levantaron una detrás de otra y fueron levantando a otras cinquenta y tres más, porque si hay algo que el hombre necesite saber cuando le despierta alguien presa del pánico a las 4:00 am es que no es el único.

El resultado fue un producto alimentició indistinguible de cualquier otro excepto por dos detalles. El precio, que era ligeramente más elevado, y el aporte nutritivo que era aproximadamente el mismo que un walkman de Sony.

*Nota para los jóvenes y los americanos: Un chelín = Cinco peniques. Es más fácil comprenderlo conociendo el antiguo sistema monetario británico:
Las unidades más pequeñas eran cuartos de penique, medios peniques, monedas de tres peniques y monedas de seis peniques. Dos monedas de seis peniques = un chelín. Dos chelines = un florín. Un florín y seis peniques = media corona. Cuatro medias coronas = un billete de diez chelines. Dos billetes de diez chelines = una libra (o 240 peniques). Una libra y un chelín = una guinea.
Los británicos rechazaron el sistema decimal durante mucho tiempo porque lo veían demasiado complicado.

Cabe destacar la caja de cambios de tres marchas, los increíbles artefactos de seguridad como esos globos que se hinchan en situaciones peligrosas, por ejemplo circular a 40 por una calle recta y seca y estar a punto de chocar porque un globo blanco de seguridad acaba de anular tu visibilidad. También se deshizo en elegios hablando de la radio hecha en Corea, que cogía Radio Pyongyang estupendamente, y de la voz electrónica que llamaba la atención por no llevar el cinturón de seguridad incluso cuando sí que lo llevaba uno puesto. Decia que era el último grito del sector. El sector en este caso debía de ser la alfarería.

El contrato del mantenimiento del ordenador decia que si la máquina:
1) No funcionaba
2) No hacía lo que decían los anuncios caros
3) Electrocutaba al vecindario más próximo
4) O no se hallaba directamente en la onerosa caja al abrirla, aquello era expresa, absoluta y tácitamente responsabilidad ajena al fabricante, y que cualquier intento de de tratar lo que se acababa de pagar como propiedad del comprador desembocaría en los servicios de unos hombres muy serios con maletines amenazadores y relojes muy finos.

LOS MORTALES PUEDEN ESPERAR LA MUERTE, O LA REDENCIÓN, TÚ NO PUEDES ESPERAR NADA.
LO ÚNICO QUE PUEDES ESPERAR ES LA MISERICORDIA DEL INFIERNO
– No me digas.
SÓLO SON BROMAS NUESTRAS.
– Ngk -repuso Crowley.

Su conocimiento de la tradición rural era algo confuso, pero estaba bien seguro de que cuando las vacas se acostaban, significaba que iba a llover. Cuando estaban de pie, era que iba a hacer buen tiempo. Aquellas vacas se estaban turnando para realizar lentos y solemnes saltos mortales.

Aprofitan el tema, recordo que tal com ens va commentar en Fran: Terry Pratchett té al alzeimer, si si, aquell alemany cabró… Per tan cada llibre d’aquest home es un bé escàs!!