Arxivar per 2016-07-29

Heu vist ja la sisena temporada de Joc de Trons? No? Doncs si no voleu espoilers ja podeu marxar corrents d’aquest cas típic. No faré un resum del què ha passat en aquest temporada, ni tampoc donaré la meva opinió, faré una cosa millor, agafaré frases puntuals dels fantàstics resums del Tipo de la Brocha.

Ellaria apuñala al príncipe en el pecho para demostrar que esta serie no discrimina a los minusválidos, No positivamente al menos… Ninguno de los guardias mueve un dedo porque solo queda un minuto para su pausa del bocadillo

Para asombro de los presentes, Dany revela que habla dothraki tan bien como cualquier otro idioma inventado, y se presenta a sí misma, consumiendo una cuarta parte del episodio en enumerar todos sus títulos.

Mientras tanto, en su dormitorio, la Mujer Roja se desviste y se contempla en el espejo; momento en el que todos los hombres que ven la serie con sus novias intentan poner cara de póquer y se colocan discretamente un cojín en el regazo. Sin embargo, la idea de capturar mentalmente esta imagen para recordarla más adelante se esfuma en un instante, que es lo que tarda Melisandre en quitarse su collar mágico y revelar su verdadera y horrible apariencia

Jaime le pregunta si está “airado” con su madre, porque a veces la gente habla así de raro y utiliza términos en desuso para dar color a la serie.

Superada esta prueba, Jaqen acompaña a Arya de vuelta a la Casa de Negro y Blanco, donde podrá seguir recibiendo palos bajo techo. ¡Es una mejora!

Tyrion, experto en dragones, dice que los pobres animalicos no soportan la cautividad, cosa que sabe porque “es mi trabajo: beber y saber cosas”. Si queréis una camiseta con esa frase estampada, HBO la vende en su tienda online. Es la única razón por la que se incluyó en el guión.

A partir de ahora, este será mi patrón para medir todas las cosas. Por ejemplo, si me dicen “Tengo cáncer”. “Mejor eso que una madre y su bebé recién nacido siendo devorados por una jauría de perros”, contestaré.

Melisandre lava el cuerpo de Jon a conciencia (mi enhorabuena a Kit Harrington por contener la erección). Durante unos largos segundos, todos contienen el aliento, esperando a que la magia navideña suceda. Y esperan. Y esperan un poco más. Y otro poco. Y empiezan a oírse tosecillas incómodas.

Ned está a la defensiva y le falta poco para perder cuando Howland Reed se recupera milagrosamente y le clava su espada a Dayne en la rabadilla. Ned remata la faena cortando la cabeza a su adversario. Fatality! Bran está muy sorprendido y un poco defraudado. En la versión de la historia que le contaba su padre, combatían en la ladera de un volcán en erupción, Dayne blandía espadas llameantes que tenían nombre propio, y Ned le derrotaba armado solo con un plátano y sin ayuda de nadie.

Le ha traído un regalo: Osha y Rickon Stark. También le muestra la cabeza de Peludo, el lobo huargo, como prueba de la identidad del muchacho. Jo, qué palo… ¿De verdad hacía falta matar a su mascota para demostrar quién es? Yo creo que bastaría con dejarlo unos minutos en escena, y si no tiene ni una sola línea de diálogo, es que es él.

[El primer diàleg entre Jon Neu i Sansa Stark]
“¿Alguna novedad interesante?”.
“Me casé con Ramsay Bolton y aún estoy buscando en el diccionario palabras para describir todos los horrores a los que me ha sometido. ¿Y tú?”.
“Mis hombres me asesinaron, pero ya estoy mejor”.

Osha ha estado demasiado tiempo al margen de la acción para que su muerte nos importe y los guionistas ni siquiera se han tomado la molestia de reintroducirla como es debido para que volviéramos a cogerle cariño, así que si su marcha os afecta más o menos lo mismo que ver que os estáis quedando sin pasta de dientes, es normal.

A la salida de nuestros héroes, Edd el Penas, en el que constituye su primer acto oficial como 999º Lord Comandante de la Guardia de la Noche, ordena que cierren la “maldita puerta”. Estoy deseando ver su reacción el día que suene el timbre y se presenten los caminantes blancos con su ejército de espectros, dos testigos de Jehová y un vendedor de enciclopedias.

Casa Frey: bodas, bautizos y comuniones. Se garantiza una experiencia familiar inolvidable

– “Debo recordaros que la Casa Glover es vasalla de la Casa Stark, ñañañañañá”, dice Sansa. “Juró responder a nuestra leva”.
– “Supongo que igual que yo debo recordaros que perdí a mi hermano, mi mujer, mis hijos, mi cuñado y mi jardinero porque vuestro hermano Robb se casó con una z**** extranjera y, no contento con eso, confió en los Frey, que solo parecerían más maliciosos si llevarán una etiqueta con la palabra ‘VILLANO’ pegada a la frente”, replica Glover antes de volver al interior de su castillo.
– “Hmmm… El norte lo recuerda vagamente”.

En mitad de un puente, Arya da un último vistazo al panorama digital de la ciudad, con el gran Titán luciendo su cuquísima minifalda al fondo. Sí, tiene tantos buenos momentos que recordar, como cuando practicó la eutanasia a una niña, o cuando la envenenaron y la dejaron ciega, o cuando tuvo que mendigar para sobrevivir, o cuando le dieron una paliza en mitad de la calle y luego otra y otra… Ya sabéis, los buenos viejos tiempos.

– “Estamos aquí por una razón”, dice Thoros, fiel creyente del Señor de la Luz. “Formamos parte de algo mayor que nosotros”.
– “¿Una serie de televisión?”, pregunta el Perro.
– “No, algo mayor”.
– “¿Un fenómeno mundial que los fans viven con gran entusiasmo?”.
– “Deja de tocarme las narices”.

Varys se despide de su amigo sin que la gran dinámica de la pareja se haya aprovechado más de dos minutos en toda la temporada. ¿A dónde viajará ahora? A donde haya nuevos aliados que puedan inclinar la balanza a su favor cuando lleguen a Poniente, porque, según parece, tres dragones, sesenta mil dothrakis, ocho mil inmaculados y un Daario Naharis no son suficientes para conquistar un continente en el que las mayores batallas que hemos visto las han ganado bandos de quinientos desarrapados muertos de hambre

En cuanto ve cómo está el percal, el Pez Negro hace mutis por el foro y acompaña a Brienne y a Pod hasta una barca. Brienne le invita a marcharse con ellos, pero él escoge quedarse y morir fuera de cámara, como los héroes legendarios interpretados por actores demasiado viejos para hacer numeritos con la espada.

Jaqen, que se adapta rápidamente a las circunstancias, le da la bienvenida al club de los Hombres sin Rostro. No caen globos y confeti del techo, pero tampoco son gente muy dada a las celebraciones.
– “Finalmente una chica es nadie”, le dice. No le da un carné de socio, porque sería irónico.
– “Una chica es Arya Stark de Invernalia y está hasta el moño de estas majaderías cultistas y de la sintaxis extravagante”, replica ella. “Hala, me vuelvo a casa”.
– Jaqen le dedica una sonrisa torcida y asiente, porque él sigue molando mucho y lo sabe.

– “Bastardo”, dice Ramsay.
– “Gazpacho”, dice Jon.
– “¿Qué?”
– “Perdón, pensaba que estábamos diciendo palabras al azar”.
La tensión podría cortarse con un cuchillo.
Música de Morricone.

“No os deseo ningún mal”, miente el nigromante. “Pero, por otro lado, alguien tiene que comprobar si de verdad estos cuchillos de la Teletienda cortan tan limpiamente y sin esfuerzo como dice el anuncio”.

“El gato de vuestro hijo, Ser Garras… también se ha suicidado. Se colgó de una viga con su collar antipulgas”.
“Incineradlo y erigid una estatua gigante en su honor. Es lo que Tommen hubiera querido”.

En el vestíbulo de la Ciudadela, sorprendentemente encuentran a un funcionario trabajando. No le pillan desayunando, ni a la hora del bocadillo y tampoco está en uno de sus días moscosos ni de vacaciones. Eso sí, para mantener el equilibrio universal, el hombre les atiende con la misma desgana y mala cara que cabe esperar de cualquier profesional del sector público.

BCPP: Elric